Esta semana, en los colegios de varias comunidades, aparece en las mochilas un papel que muchos padres firman sin leer del todo: la autorización para vacunar de la gripe a los niños en el aula. En Aragón la vacunación escolar se desarrolla del 5 al 19 de octubre, en Cantabria arranca el 5 de octubre para los alumnos de hasta 7 años y en Extremadura, que organiza por primera vez una campaña infantil en los colegios, va del 1 al 15 de octubre para niños de 3 a 11 años y con vacuna intranasal. Son tres ejemplos de un mapa desigual, porque cada comunidad fija sus fechas, sus edades y el lugar donde se pone la vacuna. Lo que no cambia es la base. El Ministerio de Sanidad recomienda la vacuna de la gripe para todos los niños de 6 a 59 meses, tengan o no una enfermedad previa, y la Asociación Española de Pediatría (AEP) va más lejos, porque la aconseja para todos los niños y adolescentes de 6 meses a 17 años. Conviene tenerlo claro antes de que llegue la cita, porque el tipo de vacuna, la fecha o una fiebre de última hora se deciden con prisa.
Qué niños se vacunan y cuándo empieza en tu comunidad
La recomendación estatal tiene dos escalones. El primero es universal: todos los niños de entre 6 y 59 meses, que figuran, junto a los mayores de 60 años, entre los grupos con mayor riesgo de complicaciones. El segundo es individual: a partir de los 5 años el Ministerio solo incluye a los niños con condiciones de riesgo, como asma, diabetes, cardiopatías o inmunosupresión, y a los de 5 a 18 años que toman ácido acetilsalicílico de forma prolongada. Por encima de ese suelo, la AEP defiende vacunar a todos hasta los 17 años porque los niños son los principales transmisores del virus, y varias comunidades ya lo aplican en la práctica con edades ampliadas.
| Comunidad | Vacunación infantil | Edades |
|---|---|---|
| Euskadi | Desde el 28 de septiembre | 6 a 59 meses |
| Asturias | Desde el 1 de octubre | 6 meses a 13 años |
| Castilla y León | Desde el 1 de octubre | 6 meses a 11 años |
| Extremadura | Del 1 al 15 de octubre, en los colegios | 3 a 11 años (vacuna intranasal) |
| Madrid | Desde el 5 de octubre | 6 meses a 7 años |
| Cantabria | Desde el 5 de octubre, en los colegios | Hasta 7 años |
| Aragón | Del 5 al 19 de octubre en los colegios; desde el 19, en centros de salud | 6 meses a 11 años |
| Galicia | Desde el 13 de octubre | 6 meses a 11 años |
Estas son las fechas que habían anunciado las comunidades a finales de septiembre, y conviene tratarlas como orientativas. Castilla-La Mancha, Navarra, Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla todavía no habían comunicado su calendario de gripe, y Catalunya empieza el 5 de octubre con varios grupos, entre ellos los niños. Si tu comunidad no aparece o tu hijo queda fuera de la franja, pregunta en el centro de salud. La vacunación sigue disponible hasta que termina la temporada, así que perder la primera fecha no significa perder la vacuna.
Una dosis, no dos: la pauta que más confunde
La ficha técnica de las vacunas dice que un niño menor de 9 años que se vacuna por primera vez necesita dos dosis separadas al menos cuatro semanas. La pauta que se aplica en España es otra: tanto el Ministerio como el comité de vacunas de la AEP recomiendan una sola dosis en niños sanos, por una razón logística (así se llega a más niños) y no porque dos dosis protejan igual. La propia AEP admite que una revisión sistemática encontró más protección frente a la hospitalización con dos dosis (62 %) que con una (34 %). Las dos dosis, con al menos cuatro semanas de margen, quedan para los menores de 9 años con condiciones de riesgo que se vacunan por primera vez y para los prematuros de menos de 32 semanas entre los 6 y los 24 meses; en las temporadas siguientes basta con una. Si tu hijo sano recibe una única dosis, sea inyectada o nasal, no se han dejado nada: es el protocolo. Tampoco se le pone media dosis por ser pequeño, porque la AEP recomienda los 0,5 ml completos de las vacunas inyectables a cualquier edad a partir de los 6 meses.
El otro detalle que importa es el calendario. La protección máxima llega unas dos semanas después de la vacuna, y la epidemia de la temporada pasada empezó en la semana 47 de 2025, en la segunda mitad de noviembre, con el pico de consultas por gripe en la semana 50, a mediados de diciembre. Con esa cuenta, octubre deja margen y diciembre ya no. Mejor opción: aceptar la primera cita que te ofrezcan, sin esperar a un fin de semana más cómodo.
Una fiebre o una infección aguda moderada o grave justifican aplazar la cita; un simple moco, no. El comité de la AEP lo dice con estas palabras: «No es necesario retrasarla ante procesos leves». Y la vacuna se repite cada otoño aunque tu hijo se vacunara el año pasado, porque para 2026-27 cambian los tres componentes respecto a la formulación de la temporada anterior y los anticuerpos de la vacunación previa van bajando con el tiempo.
La versión nasal: quién puede usarla y quién no
A partir de los dos años, la vacuna de la gripe ya no tiene por qué llevar aguja.
Es una vacuna atenuada, con virus vivos debilitados que en niños sanos no producen la gripe, y se administra por insuflación nasal: 0,1 ml en cada fosa nasal. Está autorizada en Europa de los 2 a los 17 años, y la AEP la recomienda como primera opción en ese tramo salvo contraindicación, sobre todo por una razón práctica: los niños, las familias y los profesionales la aceptan mejor que el pinchazo, y eso sube las coberturas. En eficacia, los ensayos clínicos le dan mejores datos que a las inyectables, aunque los estudios en la vida real muestran una efectividad parecida entre ambas. Lo más frecuente después son la congestión nasal y algo de fiebre.
No es para todos. Queda fuera de los menores de 2 años, de los niños inmunodeprimidos y de los de 2 a 17 años que toman ácido acetilsalicílico, por el riesgo de síndrome de Reye. El asma merece una conversación con el pediatra: la ficha técnica pide precaución con el asma grave o las sibilancias activas, y los CDC de Estados Unidos la contraindican en niños de 2 a 4 años con asma o con sibilancias en los últimos 12 meses, aunque la AEP recoge estudios recientes que no ven más crisis asmáticas tras esta vacuna. Si en casa vive alguien con el sistema inmunitario muy debilitado, díselo al sanitario antes de que elija el tipo de vacuna. Mejor opción para un niño sano de tres años: la nasal. Para uno de cuatro al que le pitó el pecho varias veces el invierno pasado, evita decidirlo en el pasillo del colegio y deja que el pediatra lo haga con su historial delante.
Lo que la vacuna hace y lo que no
Ninguna vacuna de la gripe evita todos los casos, y las cifras varían mucho según el virus que circule cada temporada y lo bien que encaje con la composición de la vacuna. La AEP sitúa la efectividad general en torno al 60 %. En España, un estudio de la temporada 2023-24 con datos de vigilancia centinela estimó en niños de 6 a 59 meses una efectividad del 70 % frente a la gripe en las consultas de atención primaria y del 77 % frente a la hospitalización, aunque en este segundo dato el margen estadístico es amplio, de 21 a 93 %. La temporada pasada fue un caso difícil, porque casi todos los virus detectados fueron A(H3N2) y solo el 8,9 % pertenecía al subclado incluido en la vacuna, y aun así los resultados provisionales de nueve estudios europeos estimaron una protección del 68 % frente al ingreso hospitalario en niños de 6 meses a 14 años, con un margen amplio (de 26 a 87 %). Son estimaciones observacionales, no promesas, y un niño vacunado puede pasar la gripe igualmente. Lo que sí está bien establecido es por qué se recomienda en esta edad: el Ministerio la justifica por las hospitalizaciones, las visitas médicas y el consumo de antibióticos que genera la gripe en los más pequeños, y por complicaciones como la obstrucción bronquial, la neumonía y la otitis media aguda.
Lo que la vacuna no hace conviene saberlo también, para no llevarse un chasco. Protege frente a los virus de la gripe y no frente al resto de virus respiratorios, de modo que los catarros de octubre y noviembre van a seguir llegando igual, y un niño vacunado que tiene mocos y tos en noviembre no demuestra que la vacuna haya fallado.
Dudas de última hora
- Alergia al huevo. No es una contraindicación, ni siquiera cuando la reacción fue grave. En ese caso la vacuna se pone en un centro con personal entrenado y con 30 minutos de observación posterior.
- Otras vacunas. Pueden ponerse el mismo día que las del calendario infantil y, si no coinciden, no hace falta guardar ningún intervalo entre ellas.
- Covid. Solo se recomienda a los niños con condiciones de riesgo, y en ese caso puede ir en la misma cita si hay dosis de ambas.
- Después. Lo esperable es dolor o enrojecimiento donde se pinchó, algo de fiebre o malestar, y el Ministerio asegura que estas reacciones no pasan de 48 horas.
Tampoco es obligatoria: como el resto de las vacunas en España, la de la gripe es una decisión de la familia. Si el colegio de tu hijo participa, lee la autorización entera antes de firmar, porque ahí debería figurar qué vacuna se usará, y si tu hijo tiene asma, una alergia grave o toma ácido acetilsalicílico, es el momento de avisar y no el día de la vacunación. La inmunización de los lactantes contra el virus respiratorio sincitial (VRS), que varias comunidades han puesto en marcha estos días, es otra protección dirigida a otro virus y no sustituye a la vacuna de la gripe.
La cobertura infantil que recoge la AEP ha subido del 37,2 % de la temporada 2023-24 al 52,39 % de 2025-26, todavía por debajo del 60 % que el Ministerio fija como objetivo para los niños de 6 a 59 meses. Queda un detalle que afecta a los bebés de menos de seis meses, que no pueden vacunarse y cuya protección son las personas que los rodean: la AEP recomienda vacunar a todos los convivientes, y especialmente a la madre si no se vacunó durante el embarazo.