Fomentar la lectura en casa: cómo criar a un niño que lea por gusto

Fomentar la lectura en casa: cómo criar a un niño que lea por gusto

Pocos regalos duran toda la vida como el gusto por la lectura. Un niño que disfruta leyendo tiene más vocabulario, más imaginación y una herramienta de evasión que le acompañará siempre. El problema es que el amor por los libros no se enseña a golpe de obligación: obligar a leer suele conseguir justo lo contrario.

El ejemplo pesa más que el sermón

Si un niño ve a sus padres leer, asocia los libros con algo placentero y normal. Si en casa nadie abre uno pero se le exige que lea, el mensaje es contradictorio. No hace falta ser un gran lector; basta con que vea que en esa casa los libros importan, que hay tiempo para leer y que leer es algo que la gente elige hacer, no un castigo.

Crear el ambiente

  • Libros a su alcance, en estanterías bajas, no guardados como objetos de adorno.
  • El cuento de antes de dormir, uno de los hábitos más poderosos para enganchar a los pequeños.
  • Visitas a la biblioteca donde elija él lo que quiere llevarse.
  • Sin pantallas a cierta hora, para que el libro tenga su espacio sin competencia.

Dejar que elija

Que un niño quiera leer cómics, libros de chistes o la misma historia veinte veces no es leer "mal". Todo suma. Imponer clásicos que le aburren es la forma más rápida de matar el interés. Déjale elegir lo que de verdad le atrae, aunque a ti te parezca poca cosa; el hábito primero, la exigencia después.

Paciencia con los ritmos

No todos los niños se enganchan a la misma edad, y algunos pasan rachas sin tocar un libro. No lo conviertas en drama. Sigue ofreciendo, sigue leyendo tú, sigue dejando libros a su paso. El gusto por la lectura a veces tarda en florecer, pero un ambiente rico en libros y libre de presión es el mejor terreno para que ocurra.